Objetivos del Año SEPAR de la Vía Aérea
2026-2027

El Año SEPAR de la Vía Aérea 2026-2027 nace con el propósito de impulsar un cambio en la forma de entender y

abordar las enfermedades de la vía aérea. Bajo una visión integradora y centrada en las personas, esta iniciativa tiene como objetivo avanzar hacia un modelo asistencial más coordinado, preciso y equitativo que contribuya a mejorar el diagnóstico, el tratamiento y la calidad de vida de las personas con asma, EPOC y bronquiectasias.

Para lograrlo, el proyecto plantea un conjunto de objetivos estratégicos que abarcan tanto el ámbito científico y sanitario como la sensibilización social. En primer lugar, pretende aumentar el conocimiento sobre las enfermedades de la vía aérea entre la ciudadanía, favoreciendo una mayor concienciación sobre su impacto y promoviendo que síntomas como la tos persistente o la falta de aire dejen de considerarse normales.

El diagnóstico precoz constituye otro de los grandes retos del Año SEPAR, fomentando la detección temprana de estas enfermedades y reforzando el papel de la espirometría como herramienta esencial en el proceso diagnóstico.

Asimismo, el proyecto busca impulsar un modelo asistencial integrado, basado en la colaboración entre Atención Primaria, neumología, enfermería respiratoria, fisioterapia respiratoria y el resto de profesionales implicados en el cuidado del paciente. Esta coordinación permitirá ofrecer una atención más personalizada, eficiente y centrada en las necesidades de cada persona.

El Año SEPAR también pretende promover la investigación, la innovación y la generación de conocimiento, favoreciendo el desarrollo de nuevas estrategias diagnósticas y terapéuticas que mejoren el abordaje de las enfermedades de la vía aérea. Paralelamente, impulsará campañas de comunicación y educación sanitaria orientadas a fomentar hábitos de vida saludables y empoderar a los pacientes para que participen activamente en el cuidado de su salud.

Finalmente, esta iniciativa aspira a dejar un legado duradero que contribuya a situar la salud respiratoria como una prioridad para el sistema sanitario y para la sociedad.

Porque mejorar la atención a las enfermedades de la vía aérea no solo significa tratar mejor a los pacientes, sino también prevenir, detectar antes, coordinar esfuerzos y construir un futuro en el que respirar bien sea una realidad al alcance de todos.